Valor para aprender
El otro día tuve una conversación rarísima. Alguien me contaba de alguien que, cuando se siente vulnerable en una relación, abre Tinder y a romper jarrones. El argumento era que no quería perder su libertad y que podía comportarse igual que un hombre.
Me quedé estupefacta. Ese alguien es feminista, rompedora y maravillosa. Pero quiere sentirse libre para comportarse como un hombre.
Como dice la canción Hospital de La Habitación Roja, hay que coger un lápiz y un papel, valor para aprender, romper la espada y romper la pared. Aprender que nuestra libertad no es ser como ellos.
Me acuerdo mucho de ese dibujo de Siri Husvedt sobrevolando Nueva York con un cuchillo.
Hay que volar alto y, si es necesario, con un cuchillo en la mano.
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